Fernando Diaz & Alvaro Garcia
El elevado coste de la alimentación unido a la preocupación de los consumidores sobre el uso de promotores del crecimiento y antibióticos en la producción ganadera, han incentivado el uso de aditivos enzimáticos en dietas de rumiantes.
Estos productos pueden mejorar la eficiencia alimentaria y reducir los costes de producción de leche (Holtshausen y col., 2011). Los aditivos alimentarios con capacidad fibrolítica presentan el potencial de mejorar la digestión del forraje y la eficiencia alimentaria (Chung y col., 2012), y los beneficios sobre el coste de alimentación (BSCA).
La aplicación de una mezcla enzimática de celulasas y xilanasas en forrajes (ensilado de maíz y heno de alfalfa) incrementó los BSCA de 0.32 a 0.88 dólares por vaca y día (Schingoethe y col., 1999).
El ganado vacuno lechero, al igual que otros rumiantes, pueden convertir forrajes y otros alimentos fibrosos en productos de elevada calidad nutritiva como leche y carne. Los forrajes son generalmente la fuente energética más barata para vacas lecheras.
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