Producción de forraje de avena, ¿calidad o cantidad?

Fernando Díaz

Hay una gran variedad de cultivos forrajeros utilizados en los Estados Unidos para granjas lecheras. Uno de los más comunes es la avena, ya que proporciona la ventaja de diversificar la rotación de cultivos. De hecho, durante los últimos años se han plantado más de 1.3 millones de hectáreas de avena en los Estados Unidos con más del 60 % de la producción utilizada para forraje. Se han reportado áreas plantadas similares en Brasil, China y otros países de todo el mundo. Esta diversificación e inclusión de la avena como cultivo forrajero tiene una amplia gama de beneficios para los productores de leche y la agricultura en general.

Introducir la avena en una rotación de maíz/soja reduce la presencia de plagas y malezas y disminuye las enfermedades de los cultivos. Además, puede ayudar con los esfuerzos de sostenibilidad, ya que estas reducciones de plagas y malezas también hacen que se reduzca la necesidad de pesticidas y herbicidas químicos. La avena tiene una amplia gama de usos, desde consumo humano hasta incorporación a raciones de animales a través de grano, heno o ensilado.

Existe una interacción conocida entre la materia seca de forraje cosechada (cantidad) y su valor nutritivo (calidad). Para usarla en alimentación del vacuno lechero, la recomendación tradicional ha sido cosechar avena en la etapa de embuche. Se cree que esto maximiza el valor nutritivo y prioriza la nutrición por encima del rendimiento. Los agrónomos de la Universidad de Wisconsin, Madison (Favre et al., 2019) determinaron la etapa de madurez óptima para cosechar forraje de avena para maximizar la producción de leche. Los investigadores presentaron la “producción de leche por hectárea” como una métrica alternativa para los productores de leche que utilizan la avena como el principal forraje en la dieta.

En este estudio se evaluaron dos variedades de avena tipo forraje (ForagePlus y Laker) durante 2016 y 2017 en las estaciones de investigación agrícola de Arlington y West Madison en Wisconsin. Ambos híbridos son cultivos de muy alto rendimiento (+7,800 kg/ha) y tienen un valor nutritivo similar. Los campos de investigación se sembraron con labranza convencional, en hileras a una distancia de 0.15 metros entre ellas y una densidad de 90 kg/ha. Los campos habían cultivado soja en el ciclo anterior, por lo que no se aplicó fertilizante. La cosecha se realizó en cuatro momentos diferentes del desarrollo de la planta: etapa de embuche, dos días después de la fase de embuche, formación de las espigas y cinco días después del comienzo de la formación de las espigas. La etapa de embuche se definió cuando el 50 de los tallos reproductivos en la parcela alcanzó la etapa de crecimiento R0 y la de formación de las espigas se alcanzó cuando el 50 % de los tallos reproductivos alcanzó la etapa R3.

Una vez que cada parcela alcanzó la etapa de crecimiento deseada, el forraje se cosechó, se secó y se pesó. Las muestras de cada fase de cosechado y parcela se analizaron para determinar el valor nutricional. Los autores calcularon la producción de leche por tonelada de forraje utilizando la ecuación MILK2016 y la producción de leche por hectárea multiplicando el rendimiento de forraje por hectárea (en toneladas) y la leche por tonelada de forraje.

Cultivar Fase de madurez ADF NDF NDFD48 CP RFQ

(% DM)

(% NDF)

(% DM)

ForagePlus Fase de embuche 37.2 56.1 63.8 12.3 138
Fase de embuche + 2 días 37.7 56.5 63.2 12.0 134
Formación de espigas 38.4 60.5 55.0 10.8 121
Formación de espigas + 2 días 40.3 60.5 55.0 10.0 103
Laker Fase de embuche 35.7 54.1 63.5 12.8 141
Fase de embuche + 2 días 37.5 56.5 58.5 12.2 128
Formación de espigas 40.9 60.5 57.6 10.5 102
Formación de espigas + 2 días 41.3 61.0 52.0 9.8 94

Los resultados, publicados en la revista Crop, Forage & Turfgrass Management, mostraron las siguientes diferencias en los tiempos de cosecha y variedades:

  • Como se esperaba, el rendimiento de forraje aumentó desde el estado de embuche hasta el final del espigado en ambas ubicaciones: 9,870 y 7,513 kg/ha en Arlington y Madison, respectivamente. Esta diferencia en el rendimiento probablemente se debió a una mayor precipitación en la primera ubicación.
  • La producción de leche calculada por hectárea fue máxima en el último momento de la cosecha, formación de las espigas más 5 días, en Arlington, con un promedio para ambos híbridos de 10,170 kg de leche por hectárea. En Madison, Laker también produjo más leche por hectárea en la última cosecha (7,988 kg); sin embargo, la producción de ForagePlus se mantuvo estable durante los tiempos de cosecha (7,557 kg de leche/ha). Estos resultados indican que el tonelaje de forraje es el principal impulsor del rendimiento de leche por área.
  • Como se esperaba, el valor nutritivo del forraje disminuyó linealmente al aumentar la madurez en la cosecha (tabla). Mientras que el contenido de fibra (fibra detergente ácida y neutra) aumentó desde la etapa de embuche hasta el final del espigado, la digestibilidad de la fibra y el contenido de proteína disminuyeron. Por lo tanto, la calidad relativa del forraje de avena (RFQ) se redujo en promedio en más de 40 unidades.
  • La variedad Laker alcanzó antes la etapa de embuche de forma sistemática (4 días o 77 días de crecimiento) que ForagePlus. Esto permite plantar el próximo cultivo antes.

Los investigadores concluyeron que el rendimiento de materia seca forrajera es el factor principal que predice la producción de leche por hectárea. En consecuencia, la recolección de avena en la última etapa de la formación de las espigas maximiza la producción de leche, siempre que la humedad del suelo sea adecuada. Hay, sin embargo, limitaciones para este estudio en particular. Este modelo asumió que el forraje de avena es el único alimento en la dieta. Además, no toma en cuenta que el forraje de avena de baja calidad puede limitar la ingesta de las vacas, reduciendo la producción de leche. Por lo tanto, para maximizar el rendimiento de la leche en vacas de alta producción, el forraje de avena se debe cosechar en la etapa de embuche o antes.

Referencias

Jeremie R. Favre, Kenneth A. Albrecht, Lucia Gutierrez y Valentin D. Picasso. 2019. La recolección de forraje de avena en la partida tardía aumenta la producción de leche por unidad de área. Crop, Forage & Turfgrass Management.

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