Evaluación económica del doble cultivo basado en cereales de invierno y maíz

Álvaro García

Mantener una rentabilidad aceptable de una manera ambientalmente sostenible son los principales objetivos de las granjas lecheras exitosas. La economía de escala dicta que la mayoría de las granjas agregan vacas mientras mantienen una base de tierra similar o alquilan un área adicional. Para lograr esto, es imprescindible maximizar la producción de forraje de su base territorial actual sin aumentar el impacto ambiental.

Se ha propuesto el doble cultivo como una práctica agrícola alternativa que reduce el impacto ambiental y aumenta el rendimiento del forraje por hectárea. Los cereales de invierno anuales como el centeno (Secale cereal L.), el triticale (× Triticosecale), el trigo (Triticum aestivum L.) y la cebada (Hordeum vulgare L.) pueden alternase con maíz para ensilado.

Mejora de la producción de materia seca y los efectos económicos y ambientales

Los sistemas de doble cultivo pueden incrementar la demanda de nutrientes dentro de la granja y reducir el uso de insumos externos. De esta forma pueden mejorar la rentabilidad de la empresa lechera al aumentar la producción anual de MS y mejorar los efectos económicos y ambientales.

Un experimento realizado en Pensilvania (Ranck et al., 2020) evaluó tres granjas (A, B y C; 336 a 511 ha y 223 a 663 vacas) que implementaban un sistema doble cultivo anual de invierno y maíz. Los datos se obtuvieron de los registros de cultivos y producción lechera, así como de datos financieros.

Los rendimientos de los cultivos durante ambos años promediaron 16.7, 9.5, 10.2 y 4.7 t de MS/ha para el ensilaje de maíz, grano de maíz, alfalfa, heno de hierba y ensilaje de cereales de invierno, respectivamente. El cultivo de invierno fue una mezcla de centeno de invierno, triticale de invierno y trigo de invierno.

La granja A tenía 663 vacas (promedio). La producción de leche, la grasa y proteína láctea promedió 10,882 kg/vaca/año, 3.58% y 3.00%, respectivamente. La granja crió todas sus vaquillas. El ingreso sobre el costo de alimentación fue de $6.35/cwt y el costo de producción $14.11/cwt.

La granja B tenía 227 vacas (promedio). La producción de leche, la grasa y proteína láctea promedió 9,966 kg/vaca/año, 3.86%, 3.07%, respectivamente. La granja crió todas sus vaquillas. El ingreso sobre el costo de alimentación fue de $3.54/cwt y el coste de producción $25.55/cwt.

La granja C tenía 223 vacas (promedio). La producción de leche, la grasa y la proteína láctea promedió 8,891 kg/vaca/año, 3.83% y 2.97%, respectivamente. El ingreso sobre el costo de alimentación fue de $1.64/cwt y el coste de producción $19.76/cwt.

Se simularon escenarios para cada granja:

  1. 0, 50 y 100% de las hectáreas de maíz con doble cultivo
  2. 30% de aumento en el precio del alimento con y sin doble cultivo
  3. 30% de disminución del precio del alimento con y sin doble cultivo

El doble cultivo ofrece beneficios para las granjas, pero no siempre

Los resultados mostraron que el doble cultivo del 100% de las hectáreas de maíz aumentó el rendimiento total de MS disponible en un promedio de 19% por granja. Todas las granjas mostraron una disminución en la erosión del suelo y la pérdida de fosforo.
Con el sistema de doble cultivo, los ingresos netos aumentaron un 1.8%, el nitrógeno lixiviado por hectárea disminuyó anualmente un 4.5% y la pérdida de fosforo disminuyó un 9.2%. Los ingresos sobre el coste de alimentación y los ingresos sobre el coste de manejo aumentaron en las tres granjas.

Sin embargo, cuando los precios de los alimentos se redujeron en un 30%, los ingresos sobre el coste de alimentación y sobre el coste de manejo disminuyeron en las granjas A y B, pero no en la C. En promedio, el doble cultivo disminuyó los ingresos sobre el coste de alimentación y sobre el coste de manejo en un 0.13% y un 0.11%, respectivamente.

Por el contrario, cuando los precios de los alimentos aumentaron en un 30%, el doble cultivo aumentó los ingresos sobre el coste de alimentación y los ingresos sobre el coste de manejo en un 1.6 y un 2.2%, respectivamente, en todas las granjas.

Los rendimientos productivos obviamente jugaron un papel clave en la reducción de los costos de producción. El doble cultivo benefició a estas granjas solo si se mantuvo una buena producción o durante un período de precios de los alimentos alto. La combinación de cereales de invierno con maíz para ensilado puede tener beneficios tanto ambientales como económicos cuando los rendimientos forrajeros son suficientes para cubrir los gastos de producción.

Referencia:

Ranck, E.J., Holden, L.A., Dillon, J.A., Rotz, C.A., Soder, K.J. 2020. Economic and environmental effects of double cropping winter annuals and corn using the Integrated Farm System Model. Journal of dairy science. 103: 3804–3815.

© 2020 Dairy Knowledge Center. All Rights Reserved.

Suscríbete a nuestra Newsletter

Nutretain Silage Inoculants

Maximize your forage potential with Nutretain,

25 years of proven succes