El tipo de maíz forrajero y de minerales traza afectan a la producción láctea

Álvaro García

Los forrajes y su fibra tienen un gran efecto en la producción de leche, ya que constituyen la mayor fracción de nutrientes en las dietas de vacas lecheras. Su composición química junto con sus características físicas ayuda a mantener un ambiente ruminal sano, crítico para la salud y productividad de los animales. El ensilaje de maíz constituye el forraje principal utilizado en las dietas de vacas lecheras en varias partes del mundo.

A lo largo de los años se han desarrollado nuevas variedades de maíz para proporcionar nutrientes más digestibles y reducir la necesidad suplementar altos niveles de concentrados. Algunos ejemplos son los híbridos como maíz forrajero “brown midrib” que tiene una mayor digestibilidad de la fibra debido a su menor contenido de lignina. Esta mejora en la digestibilidad de la fibra permite mayores tasas de paso de fibra, vaciando el contenido del rumen más rápido y aumentando la ingesta. Si la digestibilidad de la fibra es crítica para una fermentación ruminal eficiente, también lo es el suministro de minerales traza, requeridos por los microorganismos ruminales. Su forma química también es importante, ya que afecta su utilización por bacterias y protozoos. Tanto las formas de hidroxilo como de sulfato de estos minerales pueden tener diferentes efectos, ya que afectan a la fermentación ruminal o se unen a fracciones de alimentación no digeridas y abandonan el rumen sin sufrir modificaciones en su estructura. Se ha reportado que los sulfatos de Cu, Mn y Zn disminuyeron la digestibilidad de la fibra neutro detergente (FND) en el tracto total en comparación con las formas hidroxilo. Sin embargo, esto también puede verse afectado por la digestibilidad de la fibra forrajera.

Un estudio reciente (Miller et al., 2020) evaluó los efectos del tipo de maíz forrajero y oligoelementos sobre el rendimiento de la lactancia y la digestibilidad del tracto total de nutrientes en las vacas Holstein. La hipótesis de los investigadores era que los minerales trazan en forma de sulfato tendrían un impacto negativo en la digestibilidad de la fibra en el tracto total, particularmente cuando el ensilaje de maíz convencional era el forraje de elección en la dieta. Las vacas Holstein lactantes utilizadas en este experimento tenían un promedio de 82 ± 3 días en leche (DEL). Las dietas estaban compuestas por ensilaje de maíz convencional (CON) o maíz brown midrib-3 (BM3) y una fuente de sulfato de Cu, Zn y Mn o una fuente de hidroxilo de estos tres minerales. Los ensilajes de maíz simplemente se sustituyeron en una relación 1:1 de materia seca (MS) para que las diferencias en las fracciones de fibra fueran las de la fuente del ensilaje. La concentración de cobre, zinc y manganeso añadido fue de 194, 1,657 y 687 mg/d por vaca, respectivamente. La concentración suplementaria promedio de cobre, zinc y manganeso en las dietas con sulfatos fue 10, 41 y 64 mg/kg, respectivamente; las concentraciones suplementarias promedio de Cu, Zn y Mn para las dietas con hidroxilo fueron 10, 40 y 62 mg/kg, respectivamente. La concentración total de Cu, Zn y Mn en las dietas con sulfatos fue 17, 104 y 60 mg/kg, respectivamente, y la concentración total promedio de Cu, Zn y Mn para las dietas con hidroxilo fueron 17, 91 y 66 mg/kg, respectivamente. Las 4 dietas fueron las siguientes:

  1. CON y minerales traza sulfato
  2. CON y minerales traza hidroxilo
  3. BM3 y minerales traza sulfato
  4. BM3 y minerales traza hidroxilo

Como resultado de su mayor digestibilidad de la FND y menor FND no digerible, las vacas alimentadas con las dietas BM3 tuvieron una mayor ingesta que las vacas alimentadas con las dietas de ensilaje de maíz convencional (28.1 vs. 27.5 kg/d). Las vacas que fueron alimentadas con hidroxilos también consumieron más que aquellas alimentadas con sulfatos (28.1 vs. 27.5 kg/d). Como era de esperar, una mayor ingesta de MS también resultó en un mayor rendimiento lácteo. La producción de leche y leche corregida por energía fue superior en las vacas alimentadas con dietas BM3. Esto debido a una combinación de la mayor ingesta de alimento y el contenido de almidón en esas dietas. La producción y la concentración de grasa de la leche y el contenido de proteína en leche no se vieron afectados por el tipo de maíz o las fuentes de minerales traza. La eficiencia alimenticia (consumo de leche/MS) fue mayor para las vacas alimentadas con las dietas BM3 (1.68 vs. 1.63 kg/kg). En síntesis:

  • Las vacas alimentadas con las dietas BM3 tuvieron una mayor ingesta de MS y producción láctea (28.1 vs. 47.0 kg/d) que aquellas alimentadas con dietas CON (27.5 vs. 44.7 kg/d).
  • Las vacas alimentadas con minerales traza hidroxilo tuvieron una mayor ingesta (28.1 vs. 27.5 kg MS/d) que las vacas alimentadas con minerales traza sulfato.
  • Las vacas alimentadas con las dietas BM3 presentaron mayor digestibilidad de la MS y la materia orgánica (72.8 y 74.1% de MS) que las vacas con dietas CON (71.1 vs. 72.3% de MS).
  • Las vacas alimentadas con dietas CON rumiaron durante más tiempo durante al día que las vacas alimentadas con las dietas BM3 (524 vs. 496 min/d).
  • El ensilaje de maíz con mayor digestibilidad de la FND y menor materia orgánica sin digerir mejoró el consumo, la producción de leche y la digestibilidad total de la MS y materia orgánica.
  • Los minerales traza hidroxilo mejoraron la ingesta y tendieron a mejorar la digestibilidad total de la materia orgánica y la FND. Sin embargo, la producción de leche no se vio afectada por la fuente de minerales traza.

En resumen: las vacas alimentadas con las dietas BM3 tuvieron una mayor ingesta y leche corregida por energía que las vacas alimentadas con las dietas CON. Por supuesto, esto era de esperar debido a la mayor digestibilidad de la FND. Lo que también se confirmó fue que la fuente de minerales traza afectó al consumo de MS. Al formular dietas vacas de alta producción, los forrajes con mayor digestibilidad complementados con la forma hidroxilo de minerales traza mejoran la ingesta y la digestibilidad de la fibra en el tracto total y, consecuentemente, la producción láctea.

Referencia

Miller, M.D., Lanier, J.S., Kvidera, S.K., Dann, H.M., Ballard, C.S., & Grant, R.J. 2020. Evaluation of source of corn silage and trace minerals on lactational performance and total-tract nutrient digestibility in Holstein cows. Journal of Dairy Science.

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